lunes, 21 de agosto de 2017

Más ecos de las Poesías de Safo



1.- En una pasada entrada de su blog, reproducía Álvaro Valverde un artículo publicado en la revista griega Frear, sobre recientes traducciones de literatura griega (de toda época) publicadas en España. En dicho artículo le dedicaba unas amables palabras a nuestra traducción y edición de las Poesías de Safo (La Oficina de Arte y Ediciones).

Aquí el enlace, con mi agradecimiento:

https://mayora.blogspot.com.es/2017/07/los-griegos.html

2.- Y muchas gracias también a Arturo Tendero por su acogida en esta reseña del libro, recogida en su blog y publicada anteriormente en el diario La Tribuna:

http://articulosdearturotendero.blogspot.com.es/2017/08/safo-poesias.html

sábado, 19 de agosto de 2017

Lorca sobre Góngora



[...]
Pero lo interesante es que, tratando formas y objetos de pequeño tamaño, lo haga con el mismo amor y la misma grandeza poética. Para él, una manzana es tan intensa como el mar, y una abeja, tan sorprendente como un bosque. Se sitúa frente a la Naturaleza con ojos penetrantes y admira la idéntica belleza que tienen por igual todas las formas. Entra en lo que se puede llamar mundo de cada cosa, y allí proporciona su sentimiento a los sentimientos que le rodean. Por eso le da lo mismo una manzana que un mar, porque sabe que la manzana en su mundo es tan infinita como el mar en el suyo. La vida de una manzana desde que es tenue flor hasta que, dorada, cae del árbol a la hierba, es tan misteriosa y tan grande como el ritmo periódico de las mareas. Y un poeta debe saber esto. La grandeza de una poesía no depende de la magnitud del tema, ni de sus proporciones ni sentimientos. Se puede hacer un poema épico de la lucha que sostienen los leucocitos en el ramaje aprisionado de las venas, y se puede dar una inacabable impresión de infinito con la forma y olor de una rosa tan sólo.
[...]

(De «La imagen poética de don Luis de Góngora». 
Conferencia de Federico García Lorca en la Residencia de Estudiantes. 1932)

miércoles, 16 de agosto de 2017

Complejo / simple

Entre lo complejo y lo simple me suelo quedar con lo simple. Lo complejo es una prótesis mundana que finge un misterio. Lo simple es ya misterioso por naturaleza.

domingo, 6 de agosto de 2017

Reseña de Martín López-Vega sobre las Poesías de Safo

Mil gracias a Martín López-Vega por estas generosas palabras, que me honran, sobre nuestra Safo (La Oficina de Arte y Ediciones).

Aquí el enlace de la reseña:

http://www.elcultural.com/blogs/rima-interna/2017/07/safo-cuando-la-alegre-fiesta/

Entrevista sobre las Poesías de Safo en Onda Regional de Murcia

De nuevo fue un verdadero placer charlar con José Antonio Martínez Muñoz en su acogedora (y muy recomendable) revista radiofónica sobre poesía Las personas del verbo (Onda Regional de Murcia). En esta ocasión, la cosa giró en torno a Safo, y aquí se puede escuchar el podcast:

http://www.orm.es/programas/laspersonasdelverbo/las-personas-del-verbo-quien-era-safo-quien-es-hoy-safo/

martes, 25 de julio de 2017

ΣΤΕΦΑΝΙ

Ya que hace unos días se cumplían años de la muerte de Kostas Karyotakis, os dejo aquí, con mi agradecimiento, la traducción al griego, excelente, que realizó Cristina Rorris Michos sobre mi poema (semi) inédito "Guirnalda", surgido como una suerte de homenaje íntimo al poeta de Préveza. La versión de Cristina es un regalo y un honor (inmerecido), y supera con creces el original, que también se puede leer aquí.


***


ΣΤΕΦΑΝΙ
(φόρος τιμής στον Καρυοτάκη)

Θλιμμένος και κατακόρυφος χάραξ, τα σώματα
αναβοσβήνουν όταν φθίνουν οι μέρες
όπως ένα στερέωμα
από ερωτήσεις, φωτογράμματα, γραμμές
σχεδόν σκιαγραφημένες στο ζεσταμένο αλάτι του χειλιού.
Και πέφτουν, το 'να πίσω απ' τ' άλλο, χόβολη και σκιόφως
στη μία και μοναδική θριαμβευτική στιγμή.

Ιδού η κούραση
ειπωμένη εδώ και καιρό στον λευκό θόρυβο των δέντρων
ή στα ραδιόφωνα που δεν εκπέμπουν παρά μόνο το λιτό διάγγελμα της στάχτης.
Εξέδωσαν με μεγάλα γράμματα τις τελευταίες απογευματινές πληγές
και πίσω από τα σώματα το παιδί μαζεύεται και τρέμει,
διαπερασμένο από τον πιο στοιχειώδη μέλλοντα.

Ξαφνικά ακούμε, εκείνη την χλιαρή και άχρωμη λαλιά
που επεκτείνει τα δάχτυλα της στο δέρμα
ώσπου να μας χαιδέψει την καρδιά του φόβου.

Ένας μυθολογικός άερας κρούει --των προγόνων μουσική-- τη μνήμη,
και ένα πλήθος από βλέμματα διαφέγγουν την νύχτα,
αρχαίο άλογο διαλάλυσμα, προαγγελτικό και ιεροπρεπή.
Και πιάνουμε τα χέρια μας (τα δικά σου, τα δικά μου, ολονών),
σαν ύστατο στήριγμα, μια προστατευτική χειρονομία
ή μία απλή επιθυμία τρυφερότητας˙
και κατακόρυφοι και θλιμμένοι, πολύ θλιμμένοι, αφηνόμαστε στην πτώση
εκεί όπου μας καλεί η νύχτα
το ίδιο με ένα στεφάνι σιωπής
σαν ευγενικά πέταλα ύπνου

(διότι ξέρουμε
ότι ένα σώμα δεν είναι παρά η συνέχεια κάποιου άλλου).



Traducción: Cristina Rorris Michos

sábado, 1 de julio de 2017

Calle del Mundo

Si la poesía me ha enseñado algo (o al menos yo he sido capaz de aprenderlo) es a prescindir de la poesía. Es decir, que entre la poesía y la poesía se abre la gran calle del Mundo, tan grande que no caben en ella esos apretados, espesos compartimentos donde algunos pasan lista a sus trifulcas y agravios (que a nadie interesan, por otra parte), a sus complejos, a sus ayuntamientos, a sus pequeñeces. La gran calle del Mundo, en fin, donde está Mónica Vitti, Miyazaki o Hitchcock. Y el piano de Bill Evans, y el humanismo de las computadoras, y la tipografía y los boquerones en vinagre. Cuanto más se aleja uno de la poesía, más y mejor se está y se vive en la poesía.


miércoles, 28 de junio de 2017

Sobre la presentación de la poesía de Safo en Madrid



El pasado miércoles 21 de junio estuvimos presentando en Madrid la nueva edición de mi traducción de las Poesías de Safo, recientemente publicada (y con qué belleza) por La Oficina de Arte y Ediciones. El acto fue en la siempre acogedora Librería Rafael Alberti, y tuve la suerte y el gran honor de estar acompañado por Helena Cortés Gabaudan, Araceli Striano y José Luis Gómez Toré. Vaya para ellos mi agradecimiento, así como para todos los amigos que estuvisteis allí presentes, tanto físicamente (a pesar de los calores) como en la distancia. Una concurrencia que no dejó de asombrarme, cuando traducir a la gran poeta de Mitilene (y viceversa) ha supuesto siempre para mí un proceso de rara intimidad. Una tarde abrasada de finales de junio en Madrid, Safo volvió a ser recordada, en una lengua que ella jamás llegaría ni a imaginar, al igual que sus versos recordaban a Anactoria, o al nombre de Anactoria. Y nuestra memoria que rehace los versos la mantiene viva a la vuelta de veintiocho siglos.

Y no quería cerrar esta brebe nota sin antes recomendaros este hermoso texto que José Luis Gómez Toré dejó en su blog, al hilo de su presentación y de las muchas y luminosas cosas que dijo en ella:

http://poesiaintemperie.blogspot.com.es/2017/06/el-tiempo-como-artista-proposito-de-safo.html

miércoles, 14 de junio de 2017

La poesía de Safo se presenta en Madrid



El próximo miércoles 21 estaremos presentando en Madrid la nueva edición (a cargo de La Oficina de Arte y Ediciones) de mi traducción de la poesía de Safo. Será a las 19:00 horas, en la librería Rafael Alberti (C./ Tutor 57), y en el acto tendré el honor de estar acompañado por Helena Cortés Gabaudan, Araceli Striano y José Luis Gómez Toré. ¡Ojalá podamos vernos por allí!


viernes, 26 de mayo de 2017

Poesías (Safo). Nuevo libro

Safo regresa por primavera, gracias a La Oficina de Arte y Ediciones. Una alegría compartir con vosotros esta noticia.



sábado, 20 de mayo de 2017

Hoja nueva

Decir adiós a los metales del invierno.
Como el que ve desdibujarse en el pasado
un largo tren nocturno.
El último, moroso repique de campanas
en el cielo solemne que vela la memoria.
Vendrá un azul más alto y desvaído,
y la promesa, y el vértigo de una hoja nueva.
El mundo ensayará en flores y brazos
la antigua escuela de su línea clara.
Un mundo que no duda, elemental y nítido.
Pero los aromas habrán de ser complejos.

(Inédito)

lunes, 10 de abril de 2017

Ariadna

El hilo de Ariadna, a medida que deshace el laberinto, va construyendo otro nuevo.

domingo, 26 de marzo de 2017

Epifanía

Dos viejos profesores de griego recorren el viejo pasillo de su departamento. Todo huele a antiguo, a rancio, a página fatigada, a escolio mortecino. Aunque el principio del verano y los últimos exámenes van dejando en esa atmósfera cerrada un cierto desasosiego de luz, el hilo de un deseo. Los viejos profesores conversan, quizás en un lluvioso inglés, sobre algunos aspectos de la política departamental, e invocan, graves, la cercanía de unas decisivas votaciones. En eso que, ante ellos, se cruza una estudiante, con la levedad de un recuerdo. Lleva un vestido largo, es pelirroja. El compás de su tránsito, la pericia de su andar, qué asombro. Como si sólo en la vida se dedicara a pasar frente al griego antiguo ondeando sus largas faldas, siempre ajena al traspiés. Bajo el borde de sus faldas, las sandalias. El negro cuero y la piel blanquísima, con trazos de rosa y violeta. Y los tobillos finamente cincelados. Uno de los viejos profesores le subraya al otro la escena, y aprovecha para recordarle unos versos de Safo.

lunes, 20 de marzo de 2017

¿Qué le pido a un libro?

¿Qué le pido a un libro? En principio, como tal libro, que su tipografía sea excelente. Y creo, junto a don Stanley Morison, que la excelencia de una tipografía se mide en términos de invisibilidad. Que el tipógrafo no se interponga entre lo que leo y yo como un camarero importuno. Tan sólo que me haga suave y fácil el viaje y no me pierda por sinuosas calles entre párrafos. Ni que me deje llorar con líneas huérfanas. Que funcione, cuando lo necesite, la venerable matemática y que la página tenga un buen color, pero que esa matemática no acabe deviniendo lastre, pues dos más dos, en el mundo, no siempre suman cuatro. Y que sepa usar la tinta más difícil, que es el espacio en blanco. Luego, a lo que leo, simplemente le pido que me guste, y, si es posible, que me enamore en un inagotable idilio. Que el libro viva y duerma conmigo, viaje conmigo, se desgaste conmigo. Que a pesar de nuestros momentos de silencio mutuo, sepamos encontrarnos a la vuelta del tiempo como dos viejos amigos que tienen mucho que decirse, cambiados, fragmentados por los días o las noches, y sin embargo, oh misterio, siempre los mismos. Que nunca se pudra, nuevo, en las estanterías, y que la intemperie dore sus páginas como un erudito otoño, pero que venga agotado de muchas deslumbradas primaveras. Y que algún día, tal vez, nos pida ser regalado: y es que no hay libro más vivo que el que cambia de manos.