sábado, 14 de octubre de 2017

Messiaen



Oliver Messiaen, genial compositor, profesor de conservatorio, ferviente católico, organista, ornitólogo... Su magisterio en el siglo pasado transcendió los ceñudos límites de la llamada «música culta» para encontrar esquinas más arrabalescas y gamberras. Frank Zappa, por ejemplo, quien no perdió ocasión para declarar la influencia que una parte de la música del francés ejerció en sus composiciones. O el gran bajista de jazz Anthony Jackson, el cual afirmó que la pieza messianesca para órgano La Nativité du Seigneur era de lo más grande que había escuchado. Pero esos datos no son nada para mí comparados con esto que solía decir Messiaen: "Los pájaros son los mejores compositores". Frase que sin duda lo eleva definitivamente sobre la tierra, y sobre su discípulo Pierre Boulez, pelmazo, pedante y vanguardista de gabinete. Messiaen fue el gran traductor de los pájaros para este mundo plano y sin alas. Y, si no, escuchen, escuchen...


 

martes, 10 de octubre de 2017

Hexámetros y caballos

A Julio Martínez Mesanza


Como el resto de su distinguido gremio, se ganaba la vida cantando historias en los banquetes de los grandes hombres. Y aunque todos ya conocían de largo esas historias, él sabía que cualquier canción es nueva cada vez que se canta, y manejaba los engranajes precisos, según le habían enseñado los más viejos, para mover el ánimo elemental de su auditorio en un momento dado, y solicitar la atención para la risa o el llanto, para la intriga o la cólera. Pero llevaba mucho tiempo en silencio porque buscaba un verso. Concretamente, buscaba un hexámetro, aunque él no lo llamaba así. Nunca se le había resistido antes un hexámetro, o lo que fuera aquello, y esos seis compases siempre habían acudido con docilidad de su memoria a sus labios cuando los necesitaba. Desolado, reclamó la ayuda de los dioses en que no creía, y los dioses también le entregaron su silencio.

Hasta que una mañana se paró a mirar unos caballos que pacían en un prado. Estaba cansado de ver caballos desde niño, pero aquella visión incorporaba las primicias de un sueño, y esas bestias se le revelaron entonces hermosas y terribles hasta el dolor, como recién creadas bajo el sol, como si por un momento albergaran en su perfil, en su definitiva osamenta, la llave de toda la creación. En la mañana de la memoria, infinidad de imágenes o presagios comenzaron a solaparse en su frente, uno tras otro, sin descanso. Vio rostros, nombres y lugares formando parte de una única y vasta tela. Vio a una reina sola y triste que tejía esa tela con minuciosa mansedumbre. Descubrió un engranaje que nunca le habían enseñado los más viejos de su gremio, aquel que mueve el auditorio a la esperanza, y a creer que la ciudadela nunca va a caer en llamas, o que algún día ha de llegar un vagabundo del numeroso mar para reclamar su trono y abrazar a la reina que teje sola y triste. Las dos caras de una baja moneda. Aquella mañana extraña y mitológica murió el artesano y nació el poeta. Sabía que el camino iba a ser muy largo, tanto el de ida como el de vuelta. Pero para el primero ya conocía la cifra exacta de hexámetros —muchos, miles— que tendrían que sucederse en un claro orden hasta llegar al verso que le había sido regalado:

«Así se celebraron los funerales de Héctor, domador de caballos.»

Se marchó corriendo a casa, y tropezó dos veces, mientras uno de esos caballos lo miraba distraído con un poco de hierba en la boca.


(De Sucede en la voz de otros, Isla de Siltolá 2015)



miércoles, 4 de octubre de 2017

Planicie

Estos días, entre el tétrico y tristísimo paisaje que ofrece la prensa, se ha deslizado una pequeña noticia que, al menos, logró arrancarme una sonrisa. La oportunidad de su aparición me vino como un raro, grotesco subrayado de lo que está ocurriendo en este país. Un rapero norteamericano, al parecer, ha llegado a la conclusión de que la Tierra es plana, teoría que defiende con inusitado ardor y celo en diversas redes. Naturalmente, añade que en su contra hay una inmensa conspiración promovida por la comunidad científica, los gobiernos, la NASA... Imagino que también por los fabricantes de globos terráqueos. La singularidad del personaje hubiera despertado cierta ternura, como esos que vagan por tabernas, barberías y reboticas, en los cuentos de Cunqueiro, aquejados de las más extrañas manías. Pero lo alarmante es que posturas como esa (que incluye, pásmense, una campaña de crowdfunding para lanzar un satélite) sumen tantos adeptos en estas redes, tan aquejadas de pensamiento grupal o borreguil. O será que las redes, simplemente, funcionan como un espejo más de la condición humana.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Frontera

Un pensamiento para estos días que corren. Detesto profundamente los ismos y las parcelitas. Los Neardenthales mojones que dividen. Las voces sensibleras que empiezan diciendo: «no hay morcillas más ricas que las de mi pueblo», y acaban condenando o  eliminando la diferencia. Los diminutos sátrapas que sacan buen partido de esas voces y las orquestan. En la poesía, en el arte y hasta en la vida, no hay nada más limpio que vivir en la frontera. O como Cavafis: ser de Alejandría, que es como no ser de ningún sitio. ¡Qué liberación!

domingo, 24 de septiembre de 2017

«Tránsito» on line



En 2011, DVD Ediciones, la inolvidable editorial de Sergio Gaspar, publicó mi poemario Tránsito, del que he ido poniendo algunos poemas por aquí de vez en cuando. Tiempo después del cierre de la editorial aún se pueden encontrar algunos ejemplares del libro en librerías de lance, como otros títulos del sello barcelonés. No obstante, y como no tengo pensado intentar reeditarlo a corto plazo, he decidido subir a mi servidor el pdf original. Si alguien desea tenerlo, puede descargarlo libremente en este enlace.

lunes, 28 de agosto de 2017

Súbito


SÚBITO


La soledad del vientre, cruz de barro,
decapitado alfabeto que apacienta contrarios.
Niños de orejas grandísimas como silencios
y plomo en las rodillas
vuelan en bandadas a la región perpetua de la tarde.

Tiembla en tu cuello, oscurecido, el aire
mientras un haz de mundos desahuciados encuentra de pronto
el cálido favor de tus axilas.
O la frágil mirada del sexo,
derramada al socaire de las nubes involuntarias.
Pero las islas no.

¿Qué hicisteis con las islas,
podridas para siempre, anegadas de tiempo
al fondo de vuestras cajas de galletas?

El aire se revuelve, rompe, rompe
leyendas primitivas de orín y fuego.

Tus ojos transmiten el íntimo olor de un libro viejo
cuando van dando nombre a todas las variantes de las sombras
y a cada cual su respectiva biografía.

¿Cómo poder saltar de estrofa en estrofa
con la perfecta relojería de las primaveras
o el cauto avance de los sapos o de los presentimientos?
Pero no os olvidéis de Bécquer, sentado en un otero,
quemando a tientas su larga correspondencia umbilical.

No. Algo no termina de encajar
en el tierno corazón unánime que sustenta el mobiliario.
¿Cuál sería el paisaje más correcto
para poder tenderlo en la ventana?

Cada vez que respiras la luna se equivoca de amante
y la ciudad, a una señal, levanta un tono demasiado grave.

En la soledad de algún suburbio hay una frente terrible,
espesa, enferma de civilización,
que insiste, una vez más, en inventar la luz eléctrica.
Ignorabas, ignorabais, ignorábamos
que el miedo puede ser una fría indulgencia de bombillas.


(De Tránsito, DVD Ediciones 2011)

***

Nota: En 2011, DVD Ediciones, la inolvidable editorial de Sergio Gaspar, publicó mi poemario «Tránsito», del que he ido poniendo algunos poemas por aquí de vez en cuando. Tiempo después del cierre de la editorial aún se pueden encontrar algunos ejemplares del libro en librerías de lance, como otros títulos del sello barcelonés. No obstante, y como no tengo pensado intentar reeditarlo a corto plazo, he decidido subir a mi servidor el pdf original. Si alguien desea tenerlo, puede descargarlo libremente en este enlace.

domingo, 27 de agosto de 2017

De por vida

A veces se nos perfila un poema con una rara claridad: un caramelo. Pero nos resistimos a intentar escribirlo. Tal vez por algo que podríamos llamar «pereza», esa diosa sabia. Igual no sale un mal poema, nos repite una vocecilla aviesa. Pero insistimos en pasar de esa mano. Simplemente, porque no es nuestro poema. Mañana tal vez, quizás a la vuelta de un año escribiremos un poema seguro que mucho peor, ese que se presentará oscuro, el que nunca llegaremos a entender del todo, y estaremos condenados a firmarlo de por vida.

lunes, 21 de agosto de 2017

Más ecos de las Poesías de Safo



1.- En una pasada entrada de su blog, reproducía Álvaro Valverde un artículo publicado en la revista griega Frear, sobre recientes traducciones de literatura griega (de toda época) publicadas en España. En dicho artículo le dedicaba unas amables palabras a nuestra traducción y edición de las Poesías de Safo (La Oficina de Arte y Ediciones).

Aquí el enlace, con mi agradecimiento:

https://mayora.blogspot.com.es/2017/07/los-griegos.html

2.- Y muchas gracias también a Arturo Tendero por su acogida en esta reseña del libro, recogida en su blog y publicada anteriormente en el diario La Tribuna:

http://articulosdearturotendero.blogspot.com.es/2017/08/safo-poesias.html

sábado, 19 de agosto de 2017

Lorca sobre Góngora



[...]
Pero lo interesante es que, tratando formas y objetos de pequeño tamaño, lo haga con el mismo amor y la misma grandeza poética. Para él, una manzana es tan intensa como el mar, y una abeja, tan sorprendente como un bosque. Se sitúa frente a la Naturaleza con ojos penetrantes y admira la idéntica belleza que tienen por igual todas las formas. Entra en lo que se puede llamar mundo de cada cosa, y allí proporciona su sentimiento a los sentimientos que le rodean. Por eso le da lo mismo una manzana que un mar, porque sabe que la manzana en su mundo es tan infinita como el mar en el suyo. La vida de una manzana desde que es tenue flor hasta que, dorada, cae del árbol a la hierba, es tan misteriosa y tan grande como el ritmo periódico de las mareas. Y un poeta debe saber esto. La grandeza de una poesía no depende de la magnitud del tema, ni de sus proporciones ni sentimientos. Se puede hacer un poema épico de la lucha que sostienen los leucocitos en el ramaje aprisionado de las venas, y se puede dar una inacabable impresión de infinito con la forma y olor de una rosa tan sólo.
[...]

(De «La imagen poética de don Luis de Góngora». 
Conferencia de Federico García Lorca en la Residencia de Estudiantes. 1932)

miércoles, 16 de agosto de 2017

Complejo / simple

Entre lo complejo y lo simple me suelo quedar con lo simple. Lo complejo es una prótesis mundana que finge un misterio. Lo simple es ya misterioso por naturaleza.

domingo, 6 de agosto de 2017

Reseña de Martín López-Vega sobre las Poesías de Safo

Mil gracias a Martín López-Vega por estas generosas palabras, que me honran, sobre nuestra Safo (La Oficina de Arte y Ediciones).

Aquí el enlace de la reseña:

http://www.elcultural.com/blogs/rima-interna/2017/07/safo-cuando-la-alegre-fiesta/

Entrevista sobre las Poesías de Safo en Onda Regional de Murcia

De nuevo fue un verdadero placer charlar con José Antonio Martínez Muñoz en su acogedora (y muy recomendable) revista radiofónica sobre poesía Las personas del verbo (Onda Regional de Murcia). En esta ocasión, la cosa giró en torno a Safo, y aquí se puede escuchar el podcast:

http://www.orm.es/programas/laspersonasdelverbo/las-personas-del-verbo-quien-era-safo-quien-es-hoy-safo/

martes, 25 de julio de 2017

ΣΤΕΦΑΝΙ

Ya que hace unos días se cumplían años de la muerte de Kostas Karyotakis, os dejo aquí, con mi agradecimiento, la traducción al griego, excelente, que realizó Cristina Rorris Michos sobre mi poema (semi) inédito "Guirnalda", surgido como una suerte de homenaje íntimo al poeta de Préveza. La versión de Cristina es un regalo y un honor (inmerecido), y supera con creces el original, que también se puede leer aquí.


***


ΣΤΕΦΑΝΙ
(φόρος τιμής στον Καρυοτάκη)

Θλιμμένος και κατακόρυφος χάραξ, τα σώματα
αναβοσβήνουν όταν φθίνουν οι μέρες
όπως ένα στερέωμα
από ερωτήσεις, φωτογράμματα, γραμμές
σχεδόν σκιαγραφημένες στο ζεσταμένο αλάτι του χειλιού.
Και πέφτουν, το 'να πίσω απ' τ' άλλο, χόβολη και σκιόφως
στη μία και μοναδική θριαμβευτική στιγμή.

Ιδού η κούραση
ειπωμένη εδώ και καιρό στον λευκό θόρυβο των δέντρων
ή στα ραδιόφωνα που δεν εκπέμπουν παρά μόνο το λιτό διάγγελμα της στάχτης.
Εξέδωσαν με μεγάλα γράμματα τις τελευταίες απογευματινές πληγές
και πίσω από τα σώματα το παιδί μαζεύεται και τρέμει,
διαπερασμένο από τον πιο στοιχειώδη μέλλοντα.

Ξαφνικά ακούμε, εκείνη την χλιαρή και άχρωμη λαλιά
που επεκτείνει τα δάχτυλα της στο δέρμα
ώσπου να μας χαιδέψει την καρδιά του φόβου.

Ένας μυθολογικός άερας κρούει --των προγόνων μουσική-- τη μνήμη,
και ένα πλήθος από βλέμματα διαφέγγουν την νύχτα,
αρχαίο άλογο διαλάλυσμα, προαγγελτικό και ιεροπρεπή.
Και πιάνουμε τα χέρια μας (τα δικά σου, τα δικά μου, ολονών),
σαν ύστατο στήριγμα, μια προστατευτική χειρονομία
ή μία απλή επιθυμία τρυφερότητας˙
και κατακόρυφοι και θλιμμένοι, πολύ θλιμμένοι, αφηνόμαστε στην πτώση
εκεί όπου μας καλεί η νύχτα
το ίδιο με ένα στεφάνι σιωπής
σαν ευγενικά πέταλα ύπνου

(διότι ξέρουμε
ότι ένα σώμα δεν είναι παρά η συνέχεια κάποιου άλλου).



Traducción: Cristina Rorris Michos